Por el Lic. Rodrigo Cabadas

Olvidarse de todo, incluso de hasta la propia existencia mientras se lleva adelante un acto, indica que hemos entrado en un estado de experiencia óptima, o como dice el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, estado de flow o flujo.

El estado de flujo es ese momento en el que tu mente se despoja de todo caos, solo existe la tarea que realizas y tú. Un pico de motivación intrínseca, abstracción y atención enfocada de la persona que se encuentra ahora, completamente inmersa en ese hacer, con un alto grado de gozo, compromiso y habilidad, al punto que se provoca una clara distorsión del tiempo, el cual parece transcurrir a gran velocidad.

Muy bien, ahora nos preguntemos ¿Qué tipo de experiencias son las que maximizan nuestra atención y motivación? O mejor aún preguntémonos ¿Qué tipo de experiencias pueden potenciar la atención y motivación de nuestros estudiantes/jugadores?

Nuestra clase puede comprenderse como una experiencia previamente diseñada con la clara intención de provocar el aprendizaje de habilidades y comportamientos motores propios del deporte en cuestión. Está claro que el grado de atención y motivación es directamente proporcional con la potencialidad de adquisición de aprendizajes y esto no puede escaparse al momento de pensar cada una de las tareas motrices que compondrán la clase.

Es entonces que, para facilitar el estado de flow en nuestros estudiantes, es necesario considerar los siguientes aspectos:

  1. Percepción de poder:

Si nuestros estudiantes encuentran que el desafío que se propone (entiéndase tarea motriz) está en justo equilibrio con las habilidades/capacidades/competencias que dispone para enfrentarse al reto, estos llegarán al punto máximo de disfrute.

Si la tarea es demasiado sencilla (aburrimiento) o complicada (ansiedad y frustración), los sujetos no entrarán en estado de flow.

La competencia es una forma oportuna de encontrar desafíos que pueden estimular, pero si derrotar al adversario se vuelve más importante que lograr un mejor desempeño, el disfrute tiende a desaparecer. Las competencias más agradables son las que se perciben como un medio para perfeccionarse y no las que se asumen como un fin en sí mismo.

  • Claridad de metas:

La persona tiene que ser consciente de las metas. Los sujetos deben tener en claro qué quieren y por qué lo quieren, pero siempre sobre el libre espacio de la improvisación.

Avanzar sobre tareas motrices claramente definidas pero que den a los sujetos la posibilidad de elegir los caminos para alcanzar los objetivos motores, les dará una mayor proximidad hacia el estado de experiencia óptima.

  • Retroalimentación inmediata:

La sensación de estar haciendo algo bien, produce picos hormonales intensos e instantáneos y resulta un componente fundamental de la experiencia óptima. Sentir que se está alcanzando el éxito en la tarea propuesta, crea orden en la conciencia. Proponer juegos en dónde alcanzar el objetivo motor sea recurrente y no un hecho aislado, posibilita una constante retroalimentación.

Y aquí vienen más preguntas ¿Qué tan difíciles o sencillas son las tareas motrices que propones a tus estudiantes pensando en la individualidad de cada sujeto?

¿Qué posibilidades de resolución autónoma tienen tus estudiantes frente a las tareas motrices que propones? ¿El objetivo motor que defines para las tareas motrices es claro y coincidente con el deporte que vienen a aprender?

¿Qué tantas veces lograrán convertir el gol, el punto, el tanto en la tarea motriz que propusiste? ¿El comentario, la corrección o la retroalimentación que brindas a los sujetos, es positiva o negativa?

La respuesta a estas preguntas puede permitirnos reflexionar sobre nuestras clases, y si están invitando a los sujetos a pasar del “aprender a hacer” al “aprender haciendo” en un estado de flujo que los haga perder la noción del tiempo, pensando que la clase de una hora, se esfumó en un minuto de puro compromiso con el juego y el aprendizaje.

Una reciente investigación realizada en futbolistas principiantes, demostró  que la pedagogía no lineal fue más efectiva en la experiencia de flujo que otros métodos lineales. Quizás sea tiempo de comenzar a pensar en salir de lógicas tradicionalistas de enseñanza-aprendizaje para avanzar sobre modos de abordar la clase desde una mirada integral y compleja, entendiendo a la pedagogía no lineal como una gran alternativa para lograrlo.

Referencias

  • Csikszentmihalyi, M. (2010). Fluir (flow): una psicología de la felicidad. Editorial Kairós.
  • Garzón Mosquera, J. C. Estado de flujo en actividades deportivas: crítica y propuesta de un modelo.
  • Mohammadi Orangi, B., Yaali, R., Bahram, A., y Aghdasi, MT El papel de las estrategias de aprendizaje motor en la experiencia de los futbolistas principiantes de flujo y embrague: un estudio mixto. Investigación en Gestión Deportiva y Conducta Motor , 0-0.
  • Moy, B., Renshaw, I., & Davids, K. (2016). The impact of nonlinear pedagogy on physical education teacher education students’ intrinsic motivation. Physical Education and Sport Pedagogy, 21(5), 517-538.
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