Por el Lic. Nahuel Varela

El 30 de Octubre de 1939, por iniciativa de Jorge Eduardo Coll, se pone en funcionamiento el Instituto Nacional de Educación Física “General Manuel Belgrano”. Por su ubicación en la localidad del norte de la Provincia de Buenos Aires, es que se lo conoció durante mucho tiempo con el afectuoso nombre de “San Fernando”.
El Instituto no fue el primero en funcionar en el país, ya que a principios del Siglo XX el Dr. Enrique Romero Brest había fundado una casa formadora de Profesores y Profesoras de Educación Física (que años después llevaría su nombre).

Entonces, ¿Por qué ha sido tan importante el “San Fernando” tan importante en la Historia de la Educación Física de nuestro país?

La respuesta no es simple ni unívoca, sino que debemos comprender el contexto de su incorporación al sistema y sobre todo su legado vivo hasta la actualidad.

En primer lugar, debemos mencionar que el sofisticado sistema de becas forjó una estirpe nunca vista hasta ese momento: el gobierno le daba la posibilidad a los dos mejores promedios de las Escuelas Nacionales de las diferentes provincias, para trasladarse al Instituto con todo pago. Se les daba el traje de fajina, la ropa de gimnasia y toda la indumentaria necesaria para llevar adelante una carrera muy emparentada con el Deporte (recordamos el gran aporte que realizó la Fundación Eva Perón). El sistema de becas, además, promovía la incorporación de alumnos internados en el Instituto, que vivían hasta finalizar cada ciclo lectivo.
Seguidamente, podemos decir que este proyecto daba una mirada completamente federal de la Educación Física, promoviendo la vuelta de Profesores/as a cada una de sus provincias para formar una red de profesionales del área en todo el país.

En segundo lugar, cabe destacar la inspiración que generaron los docentes de los primeros años del Instituto General Manuel Belgrano. Desde la llegara de César S. Vásquez , se incorporaron grandes profesores de Deportes (en su mayoría ex – deportistas de élite) de la talla de Federico Dickens, Jorge Hareldin, Estanislao Petkiewicz, Alberto Regina, Raúl Landini, entre otros. La impronta de estos docentes, marcaron a fuego a los alumnos de aquellos años.

Los graduados del Instituto de San Fernando han sido, sin lugar a dudas, muchos de los referentes de la historia de la Educación Física en Argentina. En este escrito mencionaremos el caso emblemático de dos de ellos: Alberto Dallo y Ramón Muros.
Dallo fue el gran protagonista de la Gimnasia Neosueca, que provocó un quiebre en las concepciones de aquel momento para dar paso a movimientos novedosos. Con una visión diferente, luego de haber transitado los pasillos del Real Instituto de Estocolmo, Alberto Dallo se transformaría en el “hombre paradigmático” de la gimnasia y la Educación Física de nuestro país.
Ramon Muros, fue quien recuperó la Educación Física en un período muy trágico para la historia de nuestro país. Su gestión como Director Nacional de Educación Física dejó memorables recuerdos añorados hasta nuestros días, como la renovación de los Planes de Estudio, la promoción de eventos en la Educación Física Escolar, los cursos de perfeccionamiento y capacitación, la multiplicación de plantas campamentiles y la creación de dos nuevos Institutos en 1960 en las provincias de Mendoza y Santa Fe.

Muchos graduados del San Fernando han continuado el legado de la Educación Física, no podríamos nombrarlos a todos. Pero queremos destacar que en el Instituto se vivía pensando en la grupalidad y en la comunidad, esto es lo que nos demostró el grupo de “Los Malokeros”. Graduados en las primeras promociones, fue un grupo de compañeros que tuvieron la iniciativa de quedarse en Buenos Aires a trabajar e irse a vivir todos juntos a una misma casa. Debido a que el grupo no tenía nombre, decidieron ponerle “Los Malokeros” (Nombre tomado de la palabra maloka, que significa “casa de indios”). Estos jóvenes entusiastas, serían el apoyo para Dallo en su viaje a Estocolmo y también los fundadores del primer gremio de Educación Física: ADEF.

El último rasgo a destacar, es el de la mística que ha acompañado a cada historia del Instituto de San Fernando. Su legado de competencia de Intertribus, el Himno del Instituto, las insignias, los ritos de iniciación y tantos otros recuerdos, se han transformado en Tradiciones para gran parte de la comunidad educativa de la Educación Física Argentina.

En este Día de la Educación Física queremos recordar a ese Instituto, sueño de Jorge Eduardo Coll que hoy es realidad en la memoria colectiva de tantos/as profesionales del área. Añorando volver a tomar el legado de excelencia en la formación docente, sentido de pertenencia, respeto por las tradiciones, solidaridad entre compañeros/as y colegas, y la construcción de una Educación Física de Calidad y Calidez.

Como mencionaba el Maestro Juan Carlos Coll: “En San Fernando nos decían que con la Educación Física, podíamos hacer un mundo mejor.”